031762–1868

Azúcar y esclavitud: Cuba entre 1762 y 1868

El auge del azúcar transformó el territorio y conectó a Cuba con el mundo. También profundizó la esclavitud, alimentó resistencias y abrió disputas sobre el futuro de la isla.

En este capítulo

Entre la ocupación británica de La Habana y el comienzo de la Guerra de los Diez Años, Cuba cambió de escala. Crecieron los ingenios y los intercambios internacionales; llegaron máquinas, capitales y trabajadores de distintos continentes. Gran parte de esa riqueza se produjo mediante la esclavitud. Comprender el período exige mirar a quienes poseían las plantaciones y también a quienes las trabajaban, intentaban escapar de ellas o reclamaban una vida libre.

1762 y 1763: una ciudad ocupada, una colonia reorganizada

Las fuerzas británicas tomaron La Habana en agosto de 1762, durante la Guerra de los Siete Años. La ocupación de la ciudad no significó la conquista de toda la isla. En 1763, España recuperó La Habana mediante los acuerdos de paz y cedió Florida a Gran Bretaña.

La historiadora Elena Schneider ha cuestionado que aquel episodio «abriera» una Cuba antes aislada: ya existían conexiones comerciales, incluidas redes de contrabando. La derrota impulsó reformas defensivas y comerciales españolas. También participaron en la defensa hombres africanos y afrodescendientes, libres y esclavizados, cuya actuación suele quedar fuera de los relatos centrados en los jefes militares. La investigación presentada en Berkeley permite ampliar esa mirada.

Haití y la expansión del azúcar

La revolución iniciada en Saint-Domingue en 1791 condujo a la independencia de Haití en 1804. En Cuba, su impacto fue contradictorio. La caída de la producción de aquel gran exportador ofreció oportunidades a los productores azucareros cubanos. Al mismo tiempo, la derrota de la esclavitud en una isla vecina inspiró esperanzas de libertad y despertó temor entre propietarios y autoridades.

Como explica Ada Ferrer en Freedom’s Mirror, ambos procesos estuvieron conectados: mientras Haití abolía la esclavitud, Cuba expandía su economía esclavista. Esa relación no significa que toda la transformación cubana tuviera una sola causa; también intervenían la demanda internacional, las decisiones coloniales y las inversiones.

Litografía del paradero del camino de hierro de La Habana con peatones, jinetes y edificios junto a la calle.
Paradero del camino de hierro de La Habana, en el álbum Isla de Cuba pintoresca. · Frédéric Mialhe · 1839, según el catálogo Ficha del archivo. University of Miami · Dominio público en EE. UU.. Ampliar imagen.

El ingenio: riqueza, tecnología y coerción

El ingenio reunía campos de caña, instalaciones de elaboración y una organización del trabajo impuesta por los propietarios. En el siglo XIX, algunas explotaciones incorporaron maquinaria más potente y mejoraron el procesamiento del azúcar. Las redes ferroviarias facilitaron la expansión hacia nuevas tierras y el traslado de la producción a los puertos.

La modernización no hizo desaparecer automáticamente la esclavitud. Los estudios de Laird W. Bergad sobre la producción azucarera muestran la convivencia entre mejoras industriales y trabajo esclavizado. Tampoco existía una única Cuba rural: la investigación de Rebecca J. Scott destaca diferencias entre regiones, tipos de ingenios y trayectorias de emancipación. Las experiencias de Matanzas no pueden trasladarse sin más a toda la isla.

1837: el ferrocarril y quienes lo construyeron

La primera línea ferroviaria cubana comenzó a funcionar en 1837. Su construcción ayuda a entender el costo humano de las infraestructuras: participaron personas esclavizadas, africanos declarados legalmente libres pero sometidos a nuevas formas de coerción y trabajadores contratados, entre ellos canarios e irlandeses.

La historiadora Evelyn P. Jennings documenta enfermedades, deudas, deserciones y protestas en aquellas obras. El tren amplió las posibilidades del negocio azucarero, pero las condiciones de sus constructores fueron muy distintas de las de quienes lo financiaban. Su estudio sobre caminos y ferrocarriles permite ver esa otra parte del progreso material.

Resistir y buscar la libertad

Las personas esclavizadas no fueron actores pasivos. Hubo huidas, rebeliones y distintas estrategias para obtener la libertad. Las comunidades negras y mulatas libres también crearon espacios de trabajo, cultura y organización, dentro de una sociedad que imponía jerarquías raciales.

José Antonio Aponte, carpintero y artista negro libre, fue acusado de dirigir una conspiración antiesclavista en 1812. El proyecto universitario Digital Aponte estudia su proceso judicial y las descripciones de su perdido libro de pinturas. Son documentos valiosos, pero producidos bajo interrogatorio por las autoridades que lo perseguían: necesitan una lectura crítica.

En 1844, la represión vinculada a la llamada Conspiración de La Escalera alcanzó a personas esclavizadas y libres. Hubo ejecuciones, encarcelamientos y expulsiones; entre los ejecutados estuvo el poeta Plácido. Michele Reid-Vazquez estudia las respuestas de las comunidades afectadas, incluidas sus estrategias para sobrevivir y reclamar justicia.

Desde 1847: trabajadores chinos bajo contrato

La llegada de trabajadores chinos contratados, iniciada en 1847, añadió otra experiencia a la sociedad cubana. Su situación jurídica era diferente de la esclavitud, pero los contratos podían implicar graves abusos y restricciones. Su trabajo coexistió durante décadas con el de personas esclavizadas.

No se limitaron a los cañaverales: también participaron en otras actividades económicas y obras públicas. La investigación de Rudolph Ng recupera esas contribuciones. Hablar de «mano de obra» resulta insuficiente si borra las historias de quienes llegaron, las condiciones que encontraron y sus posibilidades reales de decidir.

Distintas respuestas al poder colonial

El futuro de Cuba no estaba decidido. Hubo defensores del dominio español, partidarios de reformas, anexionistas e independentistas. Los proyectos tampoco coincidían necesariamente sobre la esclavitud. En Estados Unidos, sectores favorables a su expansión promovieron la adquisición de Cuba; el Manifiesto de Ostende de 1854 formó parte de aquellas ambiciones.

La discusión pública tenía límites impuestos por el poder colonial. Un expediente conservado en los archivos españoles registra instrucciones de 1865 para impedir debates e impresos sobre esclavitud y derechos políticos. La Junta de Información de 1866–1867 tampoco satisfizo las demandas reformistas. El estudio publicado en Hispania analiza ese desencuentro entre representantes antillanos y autoridades españolas.

1868: comienza otra etapa

El 10 de octubre de 1868, el levantamiento encabezado por Carlos Manuel de Céspedes inició la Guerra de los Diez Años. La independencia y la emancipación pasarían a discutirse también en el campo de batalla. Sin embargo, la esclavitud no terminó en toda Cuba en 1868: su abolición definitiva llegó en 1886, como recoge la cronología de la Library of Congress. Esa diferencia es fundamental para entender las décadas siguientes.

Fechas para orientarte

  1. 1762–1763

    Ocupación británica de La Habana y restitución a España tras los acuerdos de paz.

  2. 1791–1804

    La revolución en Saint-Domingue culmina en la independencia de Haití e influye en la sociedad esclavista cubana.

  3. 1812

    Rebeliones y proceso contra José Antonio Aponte y otros acusados de conspiración antiesclavista.

  4. 1837

    Entra en funcionamiento la primera línea ferroviaria de Cuba.

  5. 1844

    Represión asociada a la llamada Conspiración de La Escalera.

  6. 1847

    Comienza la llegada de trabajadores chinos bajo contrato.

  7. 10 de octubre de 1868

    Comienza la Guerra de los Diez Años; la abolición definitiva de la esclavitud todavía no ha ocurrido.

Fuentes y lecturas

Documentos e investigaciones para comprobar y ampliar este capítulo.

  1. Raphael Murillo / UC Berkeley: Slavery and the Siege of Havana (2013)
  2. Ada Ferrer: Freedom’s Mirror. Introducción, Cambridge University Press (2014)
  3. Laird W. Bergad: The Economic Viability of Sugar Production Based on Slave Labor in Cuba, 1859–1878
  4. Rebecca J. Scott: Slave Emancipation in Cuba. Ficha bibliográfica y comentario de la Library of Congress
  5. Evelyn P. Jennings: The Path to Sweet Success. International Review of Social History (2019)
  6. New York University: Digital Aponte
  7. Michele Reid-Vazquez: The Year of the Lash. University of Georgia Press (2011)
  8. Rudolph Ng: Chinese “Coolies”: Hidden Drivers of Nineteenth-Century Cuba’s Economic Transformation. Itinerario (2025)
  9. Office of the Historian: Territorial Expansion, Filibustering, and U.S. Interest in Central America and Cuba, 1849–1861
  10. PARES / Archivo Histórico Nacional: instrucciones reservadas de 27 de mayo de 1865 sobre discusión política y esclavitud
  11. Hispania / CSIC: La Junta de Información en Madrid para las reformas en Las Antillas, 1866
  12. Library of Congress: Chronology of Cuba in the Spanish-American War
  13. David R. Murray: The Escalera Conspiracy, en Odious Commerce (1981)